
>Ricky Rubio y todos sus aficionados pasamos ya el trago del partido ante el DKV Joventut, que se saldó con la victoria del FC Barcelona por un aplastante 57-81… aunque con el mal sabor de boca del recibimiento de un jugador que ha hecho historia con camiseta desde el primer día que debutó hasta el último día en el que estuvo, dejando las arcas saneadas tras el traspaso a su nuevo equipo.
De cualquier forma, el dominio del FC Barcelona fue aplastante y Ricky Rubio consiguió adaptarse a la presión que ejercía gran parte de la afición cuando el mago cogía la pelota. Finalmente sus números fueron 7 puntos, 3 rebotes y 6 asistencias, lo que demuestra que no se encogió en ningún momento, aunque como cualquier ser humano, sabía el ambiente bajo el que jugaba… algo que, repetimos, no se merecía.
















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