“No contábamos con que el Joventut reaccionase así­. Todos los trabajadores tienen sus derechos, y un derecho de Ricky es saber si su contrato es correcto o no. Sólo pide eso. Intentamos dejar al margen todo lo que podemos, pero Ricky está nervioso. Era sólo una demanda de conciliación, pero se ha liado un pollo excesivo.

En principio Ricky sólo quiere jugar en el Joventut, ahora hay que ver si el Joventut quiere que juegue con ellos. Nos llegan cosas de muchos sitios y hay conversaciones con mucha gente… Pero no hay que descartar nada.

“El número 5 y Minnesota es lo mejor que le podrí­a haber pasado a Ricky. Podrí­a pasar dos años sin ir a la NBA. Saliendo antes tendrí­a que haber ido seguro y tendrí­amos que hablar con bancos para pagar la cláusula, y tendrí­a que estar dos años jugando gratis. Con la cláusula que hay es inviable que vaya a la NBA”

Esteve Rubio
Padre de Ricky Rubio