ricky rubio Viendo esa cara de Ricky Rubio a uno le cambia el estado de ánimo. Es el mejor regalo que nos ha dado el baloncesto en muchos años y un ejemplo fuera de las pistas, que cuando deslumbraba al mundo entero en los Juegos Olí­mpicos de Pekí­n 2008 se vio en su casa por una lesión de muñeca que le paró cuatro meses.

Cuando comenzó a coger ritmo y a deslumbrar, y a quitarse ese miedo que tení­a a botar, a tirar con esa mano… hizo los números de este verano, volviendo loco a todos los ojeadores de la NBA y dejando bien claro que es la mejor promesa que existe en el baloncesto mundial. La Copa del Rey fue todo lo contrario a lo que se esperaba, con una eliminación en primera ronda ante el Estudiantes, aunque las gotas de calidad que dejó nuestro mago las vieron en todo el mundo. Una auténtica exhibición.

Llegan los Playoffs ACB ante un Real Madrid titubeante y cuando todo hace indicar que es el momento de Ricky Rubio, cuando apenas se llevan disputados 10 minutos de partido nuestro mago se lesiona, y se va a perder la eliminatoria. Una verdadera pena, otra maldita lesión que nos deja sin nuestro Ricky Rubio en un momento decisivo de la campaña.

Un abrazo muy fuerte para él y toda su familia.