ricky rubio

“Ricky Rubio calentó en solitario durante algunos minutos. La grada se cebó con él. Fue cuando más arreciaron los gritos, “pesetero” fue el más repetido, en recuerdo de su notable aumento de ingresos y de los 3,7 millones de euros que le pagó el Barí§a al Joventut.

Ahí­ volvió a comprobarse la talla de Ricky Rubio. Disipó cualquier duda, tanto sobre la superioridad de su equipo como sobre su capacidad para coger las riendas y no perder los nervios ni siquiera desde la lí­nea de tiros libres. Solo ante el peligro, desde los 4,60 metros, anotó cuatro lanzamientos que acabaron de disuadir a quienes todaví­a azuzaban el ambiente en contra del que fue el niño de sus ojos. Siete puntos, tres rebotes, seis asistencias y dos robos de balón en 18 minutos fue su hoja de servicios. Otra prueba superada por el fenómeno de 19 años”

Robert ílvarez
El Paí­s