Aún no ha cumplido los 18 años -lo hará el 21 de octubre-, pero Ricky Rubio ya se mueve ante la prensa con la misma madurez y seguridad con que lo hace en la pista. No le asusta coger el testigo de Rudy Fernández como líder del DKV Joventut ni ser uno de los referentes de la Selección que conquistó en Pekín la plata olímpica en una histórica final ante Estados Unidos. “Una vez salto a la pista, me es igual que esté delante Kobe Bryant o un júnior”, sentencia.
Lo primero de todo, ¿cómo se encuentra de su lesión en la mano derecha?
Aún me hace algo de daño. Estoy con un tratamiento para volver a jugar lo antes posible. Como aún estamos en pretemporada, no quiero forzar las cosas.
¿Cómo ve a la Penya esta temporada? ¿Se repetirán las gestas de la pasada?
Creo que repetirlo va a ser difícil. Calidad hay. Se han ido jugadores importantes como Rudy, Barton… pero se ha fichado bien. El problema es que ahora los otros equipos ya nos conocen y van a preparar mejor los partidos. Además, no es lo mismo la ULEB que la Euroliga. Lo intentaremos y vamos a ver si cae algún título.
Con la marcha de Rudy a Portland, será el nuevo referente del equipo. ¿Es demasiada responsabilidad?
La Penya no es sólo un jugador, es un equipo. No sólo estoy yo, también hay otros jugadores que pueden ser líderes como Wright, que viene de ser una estrella, o Demond Mallet, que ha hecho una evolución muy buena y este año puede aportar muchas cosas.
A nivel personal, ¿tiene la impresión de que ha tenido que madurar antes de la cuenta?
La verdad es que las cosas han ido demasiado rápido. No puedo decir que esté descontento porque todo me ha salido muy bien, pero sí que he tenido que madurar más rápido que otros chicos de mi edad. Quizás me he perdido cosas pero he ganado otras. Creo que lo estoy asimilando bien.

Debe ser difícil mantener los pies en el suelo cuando a los 17 años se tiene un club de fans, se protagonizan anuncios y le paran por la calle para pedirle autógrafos.
¡Ja, ja! La verdad es que sí. El carácter te cambia un poco pero gracias a mi entorno familiar y a mis padres, que constantemente me dicen que aún no he conseguido nada y que aún me falta mucho por hacer, pues me ayuda a tener los pies más en su sitio.
¿Cómo logra compaginar el basket con los estudios?
Ahora estoy haciendo Segundo de Bachillerato. Me quedan dos asignaturas pendientes que el año pasado no pude hacer porque eran de una a tres del mediodía, que era cuando me tocaba entrenar. Las estoy acabando este año.
Y después, ¿seguirá estudiando?
Sí. Siempre he pensado que me gustaría ser médico, pero dicen que es una carrera muy dura. No tengo prisa en estudiar una carrera pero sí tengo claro que me gustaría hacer una. Ya veremos si médico o quizás INEF, algo relacionado con el deporte.
¿Cómo se siente un chaval de 17 años jugando frente a estrellas como Kobe o de Lebron?
La verdad es que impresiona mucho. Hace dos años los veía por la tele, eran mis ídolos y de hecho aún juego con ellos en la ‘Play’. ¡Y resulta que ahora ellos me conocen a mí como un rival más! Pues me siento muy orgulloso y satisfecho de lo que he conseguido.
¿Y en la cancha?
Bueno, al principio, antes de jugar la final de los Juegos contra Estados Unidos, pensaba, ¿qué hago yo aquí? Pero una vez salto a la pista, salgo a jugar igual esté Kobe Bryant o un júnior enfrente. Juego a basket y punto.
Alguna vez ha comentado que el tiro es su tema pendiente, ¿lo sigue siendo?
Sí. El tiro y también el pase, el bote… me falta mejorarlo todo. Aún no soy perfecto en ninguna faceta. Mi padre siempre ha dicho que el día que te creas que una cosa ya la sabes, te estancas y no progresas.
¿Cómo contempla su futuroen la NBA? ¿A corto o largo plazo?
De momento, la veo por la tele. Aún queda lejos. A mi no me gusta pensar en el futuro sino sólo en esta temporada con el DKV Joventut. Las próximas temporadas, ya veremos lo que pasa.
No obstante, ¿la NBA es una meta para Ricky?
Sí, la NBA es la mejor meta del mundo para cualquier jugador. Pocos jugadores se han resistido y han dicho que no a ir allí.
Begoña Villarrubia
El Mundo Deportivo