Artí­culo de El Periódico de Catatlunya

ricky rubio, nba, draftNadie tiene la más mí­nima duda de que el futuro de Ricky Rubio acabará ligado a la NBA. Pero ese futuro parece estar mucho más cercano de lo que podí­an esperar los aficionados del DKV Joventut, equipo con el que tiene firmado un contrato hasta el 2011.

El joven talento de 18 años, natural de El Masnou, han empezado a echar cuentas para hacer frente a la cláusula de rescisión que existe en su contrato con el club verdinegro y que está en torno a los seis millones de dólares (unos 4,5 millones de euros). Por el momento, no le salen las números. Ni a él, ni tampoco al club, que no está dispuesto a prescindir de sus servicios, al menos para el próximo año. La idea de los representantes de Ricky es negociar una rebaja para salir en el 2010, una situación de la que se beneficiarí­a tanto el club como él, ya que solo un año después quedará libre. La familia esgrime una promesa del club de que la cifra se rebajarí­a considerablemente si fuera para ir a la NBA.

Hasta principios de esta temporada, en la que ha llegado a su mayorí­a de edad (cumplió los 18 años en octubre), Ricky Rubio tení­a claro su futuro. Su idea era cumplir el acuerdo con el club badalonés para lo que resta de esta temporada y dos más y después dar el salto a la NBA, la liga que desde hace tiempo le sigue los pasos y que lo ha convertido en uno de sus objetivos prioritarios.

El modelo para Ricky era Rudy Fernández, su compañero hasta la pasada temporada en la Penya y actual í­dolo en los Portland Trail Blazers. Es decir, acabar de formarse en España y afrontar el nuevo reto cargado de experiencia. Pero Ricky ha cambiado de idea en los últimos tiempos. Después de enfrentarse a la mayorí­a de las estrellas estadounidenses en los Juegos Olí­mpicos de Pekí­n se ve en condiciones de afrontar el reto. Y sus representantes -Germán González en España y Dan Fegan, en Estados Unidos-, le han hecho ver que su cotización es muy alta y que, en estos momentos, tendrí­a asegurada una de las tres primeras posiciones del draft tanto este año como el próximo, lo que se traducirí­a en un contrato multimillonario, que es imposible rechazar.

Al final de la pasada temporada, los representantes de Ricky ya intentaron suavizar la cláusula de rescisión en una negociación iniciada para actualizar su ficha. El contrato que firmó Ricky hace dos años, con cifras en torno a los 75.000 euros anuales, lo mantení­a como uno de los jugadores con la nómina más baja de la plantilla. El club estaba dispuesto a subí­rsela siempre que se aumentara la cláusula. El jugador, finalmente, rechazó la mejora y optó por quedarse con el mismo sueldo, aunque el club, hace apenas dos meses, se lo ha mejorado unilateralmente sin ninguna contraprestación al entender que Ricky es uno de los jugadores con más protagonismo del equipo. Su ficha está ahora en torno a los 300.000 euros.