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Entrevista a Ricky Rubio en La Vanguardia

¿Son estos partidos grandes los que más le hacen disfrutar o los que más le hacen sufrir?
Disfrutar. La gente está más involucrada, más encima. No es que haya más presión, sino más ganas de jugar. Claro que también sufres, porque en este club me han enseñado que un partido contra el Madrid es especial

Han jugado tres partidos oficiales esta temporada con el Real Madrid y los han ganado todos. ¿Tan superiores son?
No. Cada partido, cada momento de la temporada, es diferente.En Vistalegre ellos tení­an muchos lesionados. En la Copa vení­an de jugar un gran partido contra el Caja Laboral y quizá se confiaron.

Para el mejor equipo, mejor a cinco partidos que a uno…
Sí­. Cuantos más partidos juegues más se pondrán las cosas en su sitio. A cinco es difí­cil que haya sorpresas, reina más la lógica. Una derrota en el primero condiciona mucho, pero has de jugar pensando que hay otro y luego otro..

¿Que el Real Madrid eliminara al Barí§a serí­a una sorpresa?
No. Los dos se han hecho para estar en la final four y desgraciadamente se encuentran antes.

¿Y un fracaso?
Dirí­a que no. Según cómo vaya el playoff. Pero sí­ una decepción.


El base ha de mandar en el equipo, pero usted es el más joven de la plantilla.
Desde que debuté he sido siempre el más joven. El base ha de tener la cabeza frí­a y saber corregir y marcar la dirección a sus compañeros. Pero en un equipo en el que hay tanta calidad tampoco hace falta mandar mucho.

Ahora empieza a no medirse lo que hace en función de su edad. ¿Estaba cansado de eso?
Sí­, creo que sí­. En mi primera temporada completa en el Joventut hablé de eso con Aí­to. Ahora ya tengo 19 años y no se mira tanto mi edad, sino lo que hago como un jugador más. Eso también es importante.

A lo largo de su carrera ha sido muchí­simas veces el primero en conseguir algo. ¿Se habí­a marcado todos esos objetivos o algunos han venido solos?
Yo tení­a mis objetivos, pero algunos han venido porque han venido. Porque debuté demasiado joven o porque hice algunas cosas antes de hora. Siempre he buscado objetivos a corto plazo, a mejorar temporada a temporada, fase por fase, concentrándome en el futuro inmediato, en algo que se puede cumplir a corto plazo, porque así­ vas viendo tu evolución.

¿Y cuál es el inminente?
Mejorar en todos los aspectos. Individualmente, en el tiro. Colectivamente, intentar llegar a lo máximo en la Euroliga y en la Liga ACB, como antes en la Copa.

¿Qué es la NBA para usted?
Continúa siendo la mejor liga del mundo y la sigo con curiosidad. Tengo amigos allí­.

¿Ve partidos por la tele?
Pocos. En la primera fase pocos partidos son vistosos y además son muy de madrugada.

¿Pero cuál es la relación de Ricky Rubio con la NBA?
Hoy por hoy, ninguna. He hablado un par de veces con los Timberwolves, pero no de un futuro sino de cómo me siento yo en el Barcelona.

¿Hay alguna posibilidad de que no acabe en la NBA?
Uno de mis sueños es jugar allí­ algún dí­a, no sé cuándo. Ahora no pienso en plazos concretos, sino en conseguir el mayor número posible de tí­tulos mientras esté en el Barí§a.

¿Ganarlo todo enseguida con el Barí§a le alejarí­a del Barí§a?
No; ni mucho menos, porque querrí­a seguir ganándolos. Pero serí­a un buen sí­ntoma.

¿Está muy pendiente de lo que escriben y dicen de usted?
La verdad es que no. Cuando era más joven me hací­a bastante gracia ver lo que decí­an de mí­, pero ahora ya no hago mucho caso.

¿Cuál es el elogio que más le ha satisfecho? ¿Y la crí­tica que más le ha fastidiado?
Cuando una persona que me conoce me recomienda que lea algo que han escrito sobre mí­, lo hago. Hay de todo: quien cree que no soy tan bueno como dicen y quien me alaba demasiado. Ojalá no fuera así­. A veces leo que no tiro bien o que tiro poco. Puede ser, pero si tirase más no harí­a otras cosas, como dirigir el equipo y hacer jugar a mis compañeros. Un buen base no necesita anotar para controlar el equipo.

Cuando se llega a un club tan profesionalizado como el Barcelona, ¿hay que olvidarse de hacer amigos en el equipo?
No. Es diferente, porque el vestuario no es tan joven como el del Joventut, pero me ha sorprendido muy gratamente, porque todos son grandes personas, además de grandes jugadores. Me he adaptado muy bien gracias a gente como Ví­ctor Sada y Jordi Trias, con quienes he hecho una gran amistad. Hay muchos españoles y eso también ayuda.

¿Quiénes son sus mejores amigos? ¿Los de la infancia?
Sí­. Sigo teniendo una amistad muy fuerte con los que jugaban conmigo en El Masnou. Alguno también fue compañero de clase.

¿Sigue estudiando?
Empecé un módulo de marketing, pero no lo he podido seguir porque las mañanas que tení­a libres preferí­a venir al Palau a tirar antes que estudiar. Para el curso que viene me plantearé seriamente algo más sencillo, que pueda seguir mejor.

Con tanta dedicación al baloncesto, ¿tiene la sensación de haberse perdido muchas cosas?
Sí­ que he perdido algunas cosas que quieres hacer cuando eres joven y estando en un equipo profesional no puedes hacerlas. Por ejemplo, Aí­to me permití­a no ir a entrenarme por la mañana, porque tení­a clase, pero a cambio tení­a que empezar antes por la tarde y no podí­a ir a merendar con mis amigos al salir del cole. Pero al final gana lo positivo.

¿Le atosiga la popularidad?
No. Hay ratos en que querrí­as sentirte como uno más, pero ves que hay personas que no dejan de mirarte y te piden una foto, un autógrafo. Sólo con ver su sonrisa ya tienes la sensación por dentro de haberles hecho felices. Aunque es cierto que hay dí­as en que no tienes ganas de nada, sólo de olvidarte de cómo te conocen y ser una persona normal. Pero si fuera futbolista serí­a peor.

¿Qué hará este verano?
Ir al Mundial… si me llevan

Me referí­a a las vacaciones.
El año pasado hicimos un crucero por el Mediterráneo con los amigos y nos gustarí­a repetir. La economí­a tampoco da para mucho. No hablo de mí­, pero yo me adapto a la de mis amigos.