ricky rubio

El futuro es suyo. De Ricky Rubio, of course. Los propios jugadores de la NBA lo afirman. Como ayer mismo Chris Paul, base de los New Orleans Hornets y campeón olí­mpico con EE UU, que jugó en Barcelona ante los Washington Wizards.

Chris Paul, que sufrió a Rubio en Pekí­n 2008, coincidió con él en uno de los actos protocolarios del NBA Europe Live Tour: una sesión de Street Basket. “Yo tengo 23 años y sé lo que he pasado para llegar donde estoy, que es muchí­simo. Ricky ya ha ganado una medalla en unos Juegos Olí­mpicos con 17; yo tuve que estar dos años en la Universidad y tres en la NBA antes de llegar a jugarlos. Es una bendita locura lo que ha podido hacer hasta ahora”, dijo Paul, mientras Ricky se poní­a rojo de vergí¼enza. “No sé hasta dónde llegará, pero sí­ que es una joya y que en breve vendrá a por mi puesto”.

Ricky devolvió, en el rebote, los elogios. “Es increí­ble que un jugador como Chris Paul te reconozca. Hace un par de años yo le veí­a a él por la tele y ahora está aquí­ a mi lado diciendo que soy un gran jugador”, dijo Rubio, que anunció una gran mejorí­a de su lesión de muñeca, que le fue operada hace unos dí­as.

Sobre la posibilidad de ir a jugar a la NBA, Ricky se lo tomó con calma: “Me estoy pensando lo de la NBA. La sigo y es la mejor liga del mundo. Pero tengo contrato con el DKV y pienso cumplirlo. Serí­a un error pensar en el futuro, no harí­a las cosas bien en el presente”.

AS.com